lunes, 28 de mayo de 2012

CALIFICACIONES 6J PROGRAMA II FILOSOFÍA



Matrícula
Nombre
Unidad I
Unidad II
Unidad III y IV
PROMEDIO
SEMESTRAL
ORDINARIO







28901387
Aldana Salas Angélica Janeth
 9
10
10
10

28901386
Almendarez Padilla Maya Paola
9
9
8
9

27802856
Alvarado Martínez José Enrique
9
8
8
8

28901425
Benitez Benitez Joel
10
10
10
10

29100402
Calderón García José Hernán
10
10
8
9

27800912
Calderón Luévano Elias Rafael
9
9
8
9

29100397
 Calvillo Ramírez Yaritza Citlaly
9
9
8
9

29100484
Cardoso Ortiz Gladys América
9
9
8
9

29100404
Carreón Ortiz Ricardo
5
10
8
8

29107228
Carreón Pedroza María Magdalena
10
10
8
9

29105710
Carrillo Mendez Carla Aramara
9
10
10
10

29100438
De Ávila Arroyo María Guadalupe
9
10
10
10

29100414
De la Cruz Camacho Ricardo
NP
6
7
4
9
29106049
Durán Valdez Andrea Lizbeth
9
9
7
8

29100550
Favela Hernández Diana Karina
10
7
10
9

29100300
García Castillo Lidia
NP
NP
NP
0
9
26702778
Garibay Fernández Galán María Hebe
10
10
10
10

29100333
González Arreola Alejandra Monserrat
8
6
10
8
9
29100309
González Contreras Miguel Ángel
10
10
8
9

26700921
Guerrero Sánchez Gala Anabely
10
10
10
10

29100375
Hernández Zuñiga Francia
NP
7
8
5
9
29100364
Huerta Hernández Cynthia
10
10
8
9

29100563
Ibarra Valadez Gemma Aridneri
9
9
8
9

29101085
Lara Gaytán Anakaren
10
10
8
9

29100839
Márquez Centeno José Luis
9
9
8
9

29103867
Martínez López Judith
10
8
9
9

29100838
Mireles Perez Ricardo
9
9
8
9

25604537
Neri Muñoz Elidiana
9
9
8
9

25604538
Neri Muñoz Viridiana
10
10
7
9

29100906
Padilla Ortiz José de Jesús
NP
6
NP
2
9
29100924
Palomino Esparza Fabiola
9
9
8
9

29101602
Ramos Menchaca Oscar Iván
10
10
10
10

29100621
Rodríguez Rodríguez Alejandro
9
6
10
8

29100731
Romero Morales Enna Yajaira
9
9
8
9

29100635
Roque Dávila Erick Enrique
10
6
10
9

29100765
Ruiz Trujillo Lorena Vanessa
8
6
10
8

29100972
Sánchez Sandoval Alexia Yamari
9
8
8
8

29100975
Saucedo Sánchez Viridiana
9
9
8
9

30117876
Sosa Luna Magaly
9
8
8
8

29101229
Troncoso Hernández Juan Antonio
9
9
8
9

29100941
Troncoso Navarro Eduardo Samuel
NP
10
NP
3
8
29100685
Zapata Pichardo Ángel Ottmar
10
10
10
10

domingo, 27 de mayo de 2012

GENEALOGÍA DE LA MORAL de Nietzsche


Alejandro Rodríguez Rodríguez
Desde mi punto de vista parece un ensayo en el que el autor expone cual es la evolución de lo que conocemos como moral, desde el origen semántico hasta su desarrollo a través de la historia. El autor es Friedrich Nietzsche (1844 - 1900), es uno de los filósofos más influyentes del siglo pasado por criticar a la religión, y enmarca que los dogmas de la iglesia privan al hombre de su libertad, por consiguiente el hombre siempre esta sujeto a las normas y no es completamente libre. Para Nietzsche el idealismo y el cristianismo son los dos grandes vicios de la cultura Europea occidental. Eso es muy evidente en esta obra, donde hace críticas muy severas a la actitud asumida por la sociedad según sus roles, los nobles como los buenos (de ahí uno de los orígenes semánticos), los sacerdotes como hermosos, poderosos, felices, `amados de Dios', y por lo tanto también: buenos, no en cambio así con los súbditos, que son los villanos, vulgares, sucios, siendo así los malos.
El asunto de la obra son las ideas que tiene Nietzsche sobre los prejuicios morales de la sociedad Europea occidental de ese entonces. Lo interesante de la obra, es como expone que toda acción tiene justificación y por lo tanto la definición de bueno o malo lo encuentra cada grupo y la ajusta a sus condiciones. Su desprecio al cristianismo se hace obvio en algunos pasajes que hacen burla a la fe cristiana y a la Biblia
Así como también da un origen y un desarrollo a las actitudes como los sentimientos de culpa, refiriéndose al instrumento mas inquebrantable que tiene la fe, el alma, dando como ejemplos que en la antigüedad toda conducta de repetición era obligatoriamente un castigo, siendo así que la conducta va precedida por hechos sangrientos hasta que se desarrolla a través del tiempo la memoria, haciendo que el castigo físico no sea necesario, pues se tiene como antecedente el `no quiero que me pase' llamado también temor.
Esta obra realmente es muy compleja para entenderla, creo que no logre alcanzar el mensaje que quería enviar en su totalidad, pues leí 2 veces las hojas y aun no creo haber logrado captar el contenido preciso, pero creo que realmente tiene muy buenos argumentos a lo que entendi Para mi los puntos mas relevantes es como en tono sarcástico, ejemplifica a la perfección como es que lo bueno y lo malo son algo relativo. <<Si los corderillos dicen: “Estas aves de rapiña son malas, el que sea todo lo contrario, el sea parecido a un cordero es bueno”. Solamente las aves de rapiña responderán con tono quizá burlón: “Nosotras no queremos el mal a esos buenos corderitos, sino que los amamos mucho: no hay nada tan sabroso como su carne”>>
Los argumentos que sostiene son bastante llenos de enojo contra la religión a mi criterio, pero tienen una lógica consistente, no encontré partes que se vieran débilmente sustentadas, sin embargo el lenguaje es en ocasiones complejo y muy abstracto, poco comprensible diría yo. No se si se alcanza el propósito expresado en la introducción, pero los temas a tratar -cuando al fin pude entenderlos parcialmente- son perfectamente validos, a pesar que su corriente va en contra incluso de la ciencia. Me deja la inquietud de terminar de leer la obra.

GENEALOGÍA DE LA MORAL de Nietzsche


Joel Benitez Benitez
Lo que entendí de la genealogía de la moral fue que en realidad no nos conocemos muy a fondo. Es como si estuviéramos conviviendo con un completo desconocido y no sabemos lo que queremos. Se supone que los humanos nos preocupemos por conseguir algo que se encuentra en nuestro conocimiento, pero en realidad no le ponemos el corazón suficiente a ello para conseguirlo y si para otras cosas sin mayor importancia. Somos incomprensibles: a diario deseamos muchas cosas, e incluso decimos que es lo que más deseamos en el mundo y que nos moriremos si no lo tenemos, y cuando ya lo tenemos mostramos una actitud de indiferencia, pensando que no es lo mismo que cuando no lo teníamos.
 Carecemos del alma suficiente para centrarnos en cosas que si son de verdad importantes, y lo malo es que ni siquiera nos damos cuenta de que esas cosas que son tan simples de conseguir están ahí. Podemos oír de esas simples cosas pero no sabemos escuchar de ellas, las vemos a simple vista pero no muy a fondo o a veces estamos sordos y ciegos a ellas. Lo más triste de esto es que esas cosas suelen formar parte de nuestra vida, como nuestras vivencias. Todo el tiempo las vivimos, pero no sabemos apreciarlas ni aprender de ellas, y en ese momento es cuando nos desconocemos.
 Otra de las cosas que entendí de la lectura es que los pensamientos acerca de la moral que se muestran aquí es que se expresan en la colección de otro libro que se supone que es para espíritus libres, o sea que es para las personas que no dependen totalmente de los preceptos impuestos. Lo que se pretende con este libro es que cambie la manera de ser de las personas y que maduren mentalmente, teniendo mejores pensamientos, y también que seamos más perfectos, guiándonos de una raíz común. La verdad creo que está en lo correcto, ya que debemos crear nuestros valores de manera emparentada.
  También se habla de la moral y de que la mayor parte del entorno del redactor se detiene frente a la pregunta de la creación del bien del mal, un tema que genera más problemas que soluciones. Realmente es un tema demasiado extenso, ya que el origen del bien y del mal se remonta a la Antigüedad, como la creación de los ángeles, de parte del bien, y del Diablo, de parte del mal, aunque aquí se le llama a Dios el padre del mal por haber creado al Diablo, lo que hizo que surgieran más incógnitas, pero consiguió que aprendiera a no buscar el mal detrás del mundo. Yo por mi parte le atribuyo la creación del mal al hombre, ya que como nosotros somos seres que podemos pensar hacemos lo que nos conviene, sea bueno o sea malo, aunque hay que reconocer que en la Antigüedad no se usaba mucho el pensamiento racional y el hombre no sabía diferir. Yo creo que el apuro del hombre por tachar las cosas de buenas o malas, que es otro de los problemas que se plantearon, es que lo que trataba era de ser un ser perfecto y hacerse notar, para lo que se le ocurrió hacer la división entre bien y mal. De ese modo sabría lo que podría hacer y lo que no podría hacer para ser perfecto. De la pregunta de si se ha obstaculizado o fomentado el desarrollo humano gracias a esta duda, yo opino que lo ha obstaculizado tanto como lo ha fomentado. Obstaculizado porque eso ha impedido que el hombre se realice a sí mismo como el quiere y se coloque límites, y fomentado porque ha tomado algunas buenas decisiones, aunque no todas han sido buenas.
 Yo sigo pensando que fue bueno clasificar los actos, porque si no fuera así todos harían lo que quisieran y podrían no ser buenas decisiones: hasta podrían perjudicarnos como a mediados del siglo XX.
 Para todo tiene que haber límites y creo que no es tan importante el origen del bien y del mal, sino la intención del porqué se crearon: para llevar una buena vida. La moral es la barrera entre lo correcto y lo prohibido y no hay que complicarse demasiado en ese tema, sólo hay que seguir de modo correcto.

EL CAPITAL de Marx y Engels


Angélica Yaneth Aldana Salas
Al principio Marx hace un análisis dialéctico de la mercancía, pues parte del hecho que la mercancía individual es la forma elemental de la riqueza social en el capitalismo. Marx analiza, siguiendo a la economía política clásica, a la mercancía en tanto valor de uso un bien que satisface ciertas necesidades humanas y en tanto valor de cambio un bien que puede intercambiarse por otros bienes en una proporción determinada. Pero para Marx el valor de cambio de una mercancía es una manifestación de algo más. Lo que permite que una cantidad X de mercancía A equivalga a una cantidad Y de mercancía B es algo que no depende del carácter de valor de uso de las mercancías ni de los trabajos particulares con las que fueron producidas. Lo que hace posible la equivalencia es que ambas contienen la misma cantidad de trabajo humano abstracto materializado en ellas. Marx denomina como valor de las mercancías al trabajo socialmente necesario para suproducción, siendo la magnitud del valor determinada por la cantidad de ese trabajo.
              
                 En el texto de el capital de Marx resalto un poco mas el proceso de producción capitalista,dice que antes solo había estudiado a la población mercantil donde solo había producción de mercancías. Ahora se enfoca más a la clase burguesa donde se concentra la mayoría del capital
               
                     En la sociedad mercantil de antes se da un carácter dual dice que por un lado es producción de bienes y por el otro proceso de producción de valor.  En la sociedad capitalista el proceso de producción también tiene un carácter dual, pero distinto al de la sociedad mercantil: por un lado es proceso de producción de bienes y por el otro es proceso de producción de capital, de valor que se valoriza a sí mismo. Lo que distingue a la sociedad capitalista es la organización de la producción en base altrabajo asalariado, esto es, el alquiler de la fuerza de trabajo.
                
                    
                       La fuerza de trabajo, productora de las mercancías, se cambia, se compra y se vende como otra mercancía cualquiera y obedece a las mismas leyes del mercado, sin importar que detrás de ellas hay un hombre, con su familia: el proletario. Este proletario es libre, dice Marx parodiando el lema de la revolución francesa pero Marx hace notar que es en realidad libre en un doble sentido: libre de medios de existencia y de medios de producción pero libre de venderle su fuerza de trabajo al capitalista que él elija de entre los interesados en comprarla. El trabajador asalariado vende su capacidad para trabajar, pero ésta es una capacidad inseparable de la persona, y no se puede vender aisladamente; por esto una vez hecho el contrato entre capitalista y trabajador, éste, su personalidad completa, su cuerpo entero pasa a manos del otro.
                
                      El trabajador vende su fuerza de trabajo al capitalista. El capitalista pasa a ser dueño de esta mercancía de la que por tanto dispone o hace uso durante todo el tiempo que le sea posible cada día, o sea que pone a trabajar al asalariado todo el tiempo que le sea posible o sea la jornada de trabajo, que dadas ciertas condiciones de producción, se prolongará como premisa por un tiempo mayor que el tiempo que se necesita para producir, en las mismas condiciones normales de trabajo, los medios diarios de existencia y reproducción del obrero. Pero a cambio, el capitalista paga al asalariado un precio por su fuerza de trabajo como lo hace por cualquier otra mercancía, es decir, paga un precio equivalente a lo que costó producirla. Así que el capitalista no paga un precio por el trabajo que hace el asalariado, porque el precio de las mercancías no está determinado por el uso que se hace de ellas, sino por lo que costó producirlas, su valor: la cantidad de trabajo socialmente necesario invertida en producirlas.
                   
                      Marx explica que en tanto, crece la masa de obreros desocupados, de manera que las posibilidades de consumo decrecen, mientras por otra parte aumentan las mercancías en el mercado. Entonces es menester, para que los parados vuelvan a consumir, ocuparlos en nuevas ramas de la industria, o desarrollar las que ya existen. Pero para esto son menester nuevos capitales y los nuevos capitales no se pueden obtener sino con la acumulación, y la acumulación no se obtiene sino con el aumento de la plusvalía. Para aumentar el valor relativo de la plusvalía sería menester disminuir el valor de la mano de obra, bajando el precio de las mercancías consumidas por el trabajador. Para disminuir el precio de las mercancías es necesario aumentar la productividad, mejorando la técnica. Y para mejorar la técnica, es menester también acumular, aumentando la plusvalía, y así sucesivamente.
                     
                      Al final Marx describe minuciosamente el funcionamiento del mercado, del cual son esclavos los capitalistas; pero estos, paradisminuir los riesgos de los caprichos del mercado, se ayudan recíprocamente, fundan las bancas y adoptan medidas de seguridad. Así los fenómenos caóticos acaban por regularizarse, y el capitalista consigue vivir más seguro en su propio edificio. Pero mientras tanto el mecanismo se ha complicado, y el capitalista, a pesar de seguir obteniendo la plusvalía sólo de su actividad de industrial, asume nuevas funciones: se conviete en comerciante, mediador, banquero etc. Se hace ayudar por una muchedumbre de otras personas: éstas ayudan al capital a conseguir su provecho, y por esto reclaman una parte de él. El provecho, en adelante, habrá de ser repartido entre todos los lobos de la horda. El modo cómo haya de ser dividido viene marcado por el propio juego del mecanismo capitalista.
                    
                      Ya la economía clásica había notado que los capitales empleados en las más diferentes empresas dan, en un mismo país y en un mismo tiempo, una proporción igual de provecho. Marx también explica que los diferentes provechos se igualan en el momento de la venta de la mercancía, porque el capital no ingresa el provecho de su producción particular, sino únicamente su parte en el botín general. Los capitalistas se comportan, en lo que concierne al provecho, como accionistas de una gran sociedad: no se distinguen unos de otros sino por el importe relativo de los capitales empleados por cada uno de ellos.


DIALÉCTICA SEÑORÍO-SERVIDUMBRE de Hegel


Oscar Iván Ramos Menchaca
En lo que respecta a la dialéctica de Hegel, esta parte de la del texto comienza diciendo que: los modos de la certeza que preceden lo verdadero es para la conciencia  algo distinto a ella misma. Una certeza que es igual a su verdad, pues la certeza es ella misma su objeto y la conciencia es ella misma lo verdadero. Por lo tanto nos lleva  a que el en sí es la conciencia; pero es también  aquello  para lo que lo otro  (el en sí).
Esto anterior nos habla de dos cosas, primeramente el en sí y después no dice lo que se podría entender como el para sí, y  ambos elementos nos pueden conducir a la interpretación de lo que consiste la autoconciencia de la cual Hegel  expresa dialécticamente. El “en sí” parece ser una utopía o algo difícil de alcanzar, puesto que se habla de que la autoconciencia es infinita.
Hegel no sólo se limita a establecer una sola autoconciencia sino que son diversas.  Para la autoconciencia hay otra autoconciencia cada autoconciencia  necesita reconocer  a la otra, una es dependiente de una autoconciencia más, así sucesivamente y entonces se necesitan diversas. La autoconciencia primero percibe un objeto, y luego se percibe percibiendo este objeto, siendo consciente, autoconsciente de ella misma. Y de ese modo se habla de una  igualdad.
La auto conciencia es la reflexión, que desde el ser del mundo sensible percibido es esencialmente  el retorno desde el ser otro.
La autoconciencia es como conciencia y para ella se mantiene toda la extensión de un mundo sensible.
La determinación de la vida, tal como se deriva  del concepto o del resultado universal  basta para caracterizar la vida,  sin necesidad de seguir desarrollando su naturaleza.
Aquella unidad inmediata o expresada como un ser, es la unidad universal. Es el genero simple que en el movimiento de la vida misma no existe para si como esto simple, la vida   es como esta unidad o como género.  El yo sólo es este género o lo simple universal, es la esencia negativa de los momentos independientes que se han configurado.
En la vida que es el objeto de la apetencia, la negación o bien es n otro, a saber en la apetencia, o es como determinabilidad frente a otra figura indiferente, o como su naturaleza inorgánica universal.
Solamente es existen tres momentos en los que se han cumplido el concepto de la autoconciencia. 
Es una autoconciencia para una autoconciencia. Pues solamente así deviene para ella la unidad de sí misma en su ser otro.
EL yo es el nosotros y el nosotros es el yo. La conciencia  sólo tiene en la autoconciencia, como el concepto de espíritu el punto mas viraje para marchar hacia el día espiritual.
En el momento en el que se menciona el señor es la conciencia que es para sí, pero este concepto  no se limita a eso sino que una conciencia que es para sí, necesita otra conciencia. El señor se relaciona al siervo de un modo inmediato, a través del ser independiente, esta relación  que se mantiene entre el señor y el siervo muestra una dependencia y que anteriormente  se había comentado. Es decir sin independencia no  existe dependencia, y por lo tanto la esencia del siervo es el señor.
El señor es potencia para el siervo porque la autoconciencia del ciervo se ve angustiada por no tener control sobre su propio destino y es el único que puede tener contacto con el objeto puede piensa superarse trabajando.
El siervo ve al señor como algo negativo, pero esa negatividad es transmitida por el señor que posteriormente se ve superada por el siervo, pues el señor se relaciona con la cosa de un modo mediato, por medio del siervo. En consecuencia, el siervo se relaciona con la cosa, quien hace el trabajo es el siervo no el señor por lo tanto el siervo busca aquella transcendencia a través de la independencia pero se necesita aquella conciencia. No obstante, el señor, al intercalar al siervo entre la cosa y él, ha propiciado una dependencia hacia la cosa y sólo gozarla puramente; así pues, restringe el lado de la independencia de la cosa al siervo, quien la transforma.
El señor deviene el reconocimiento de la otra conciencia pero no llega a la negación absoluta del papel que éste desempeña.  El siervo es un acto del señor y también el señor hace contra el otro lo hace también contra sí mismo y lo que el siervo hace contra sí lo haga también contra el otro. Hablando en un sentido más literal podría decirse que el siervo es un objeto moldeable para el señor y que éste hace con el siervo lo que se le venga en gana, para o en contra de sus intereses. Es por esa razón que el siervo no puede estar consiente si el señor no se lo permite porque la verdad de la conciencia independiente es, por lo tanto, la conciencia servil.
El miedo que tiene el siervo al señor es un parte aguas para que se inicie la sabiduría y por ello la conciencia es en esto para ella misma y no el ser para sí. Pero a través del trabajo, llega a sí misma.
La lucha constate entre las conciencias de las que Hegel nos habla, es un reflejo de una sociedad en donde proletariado adquiere mayor importancia.

GENEALOGÍA DE LA MORAL de Nietzsche


Erick Enrique Roque Dávila
No nos conocemos a nosotros mismos, nunca nos hemos buscado realmente. Pero lo que si buscamos es el espíritu y el conocimiento, pero lo que verdaderamente nos interesa como seres humanos es traer algo a casa para sustento tanto de ti mismo como de la familia.
A las vivencias, otro punto que se menciona. Nunca hemos puesto real atención  con nuestros  cinco sentidos a las vivencias.
El origen de los prejuicios morales un escrito polémico que tiene sus raíces en la ¨Obra humano, demasiado humano¨
Los filósofos no tienen derecho a hacer nada disgregada mente no les es licito equivocarse disgregada mente mucho menos dar con la verdad, que es lo que verdaderamente importa. Disgregada mente  si no, como de un árbol  que  en el maduran los frutos que en nosotros crezcan y maduren  nuestros pensamientos, nuestros valores, nuestros si y no.
¿ bajo qué condiciones  invento el hombre los juicios de lo que está bien o mal? Es una pregunta que se formula nuestro filosofo donde incluye a dios como partícipe de lo que se nos  inculca desde pequeños que está bien y que mal. Entonces esto convierta a dios como padre del mal según el texto.
El libro que despertó en el filosofo  ese interés sobre el bien y el mal es un libro que el mismo autor lo menciona como  limpio e inteligente, se trata de una obra inglesa llamada el origen  de las sensaciones morales. Escrito por el autor Paul,Ree, publicado durante el año de 1877 este libro fue leído por el autor con gran entusiasmo frase por frase conclusión por conclusión sin nada de irritación y con demasiada paciencia.
Vienen  también algunos fragmentos del libro humanos, demasiado humanos, como por ejemplo *como procedentes concretamente, de la esfera  y de los nobles y de la de los esclavos. * sobre el valor y el origen de la moral acética.
Lo que le interesa verdaderamente a nuestro filosofo era el valor de la moral, y sobre ello se ocupaba con la ayuda de un maestro llamado Schopenhauer de lo que se trataba aquel libro era principalmente del valor  de lo inegoista de los instintos de compasión, abnegación y autoinmolación, que precisamente  Schopenhauer había dorado, divinizado y allendizado, hasta que finalmente quedaron para el cómo los valores en sí.
En el interior de nuestro filosofo existía una existía una desconfianza cada ves mas básica y fundamental, un escepticismo que cada vez cavaba mas y mas a fondo  precisamente en ese momento en ese momento se dio cuenta del gran peligro que la humanidad representa.
La compasión es algo nuevo precisamente porque la compasión no tiene ningún valor habían convenido hasta ahora los filósofos tales como: platón, Spinoza,  la rochefoucauld y Kant cuatro personajes enteramente distintos pero todos ellos de acuerdo en una cosa la cual es menospreciar la compasión.
El problema del valor de la compasión de la moral parece ser en un primer momento solamente  algo separado, un signo de interrogación por sí mismo.
También nos menciona que necesitamos una crítica de los valores morales, hay que cuestionar el valor mismo de aquellos valores  y para ello es necesario un conocimiento de las condiciones y circunstancias de las que han surgido, de las que se an desarrollado y han tomado diversas formas.